A simple vista y aparentemente, no hay dos palabras mas dulces en el mundo, ¿no es verdad?
Pero en realidad, no hay expresion mas peligrosa que esa.
Decirla equivale a una condena.
Por supuesto, hay varias maneras y connotaciones.
Puedes decirsela a un amigo, a tus padres, e incluso a una persona que simplemente haya significado algo en tu vida. Puedes incluso decirsela a tu mascota.
Pero hay veces en las que esas palabras se lanzan de manera irresponsable. En las que se dicen sin ser sentidas desde lo mas hondo. Hay ocasiones en las que te quieres obligar a sentir algo que no sientes. Es entonces cuando esa expresion se convierte en un arma de doble filo.
¿Por que la usamos entonces?
Quien sabe.
Se puede utilizar cuando no queremos menospreciar a alguien.
O tambien cuando nos engañamos a nosotros mismos porque el hecho de decirlo nos hace sentir mejor, aunque no sea cierto.
Podemos decirselo a alguien en quien encontramos un apoyo que nos alivia de un golpe emocional que nos ha destrozado.
A veces buscamos el amor como premio de consolacion.
¿Y que hay de las otras personas?
esa persona que recibe tus dos palabras, dulces a priori, con ilusion. Esa ilusion proporcional al asco que sientes hacia ti mismo al saber que juegas con sus emociones.
Tambien hay veces en las que
Pero, no se puede vivir una mentira. No te puedes esconder tras esa afirmacion que se convierte al hacerlo en un yugo. Decir algo como eso sin sentirlo a la larga te acaba estrangulando. Resulta una sensacion asfixiante, porque el amor solo tiene una direccion, no puede ser forzado.
Asi que hay que ser sincero con uno mismo. Y si necesitas decir un
Eso es todo.
Pd: Te echaba de menos
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