miércoles, 13 de julio de 2011

Peliculas

Bueno, quiza esta sea una de las entradas mas sinceras que escribire a lo largo de mi vida.
Siempre que estoy con una persona y me preguntan si realmente estoy enamorada de ella, si la quiero de verdad o si quiero pasar el resto de mi vida con ella... Al final esa relacion se acaba rompiendo porque no puedo dar el tan esperado: Si.

Porque solamente ha habido, hay y habra una persona con la que yo podria estar y responer a esas preguntas con un "Si" totalmente sincero, y creermelo. Gritarselo a todo el mundo con toda la fuerza que me permitan mis pulmones.

Porque no quiero esperar 50 años de mi vida buscando a otra persona sabiendo que no la voy a encontrar porque no quiero a otra.
Porque no quiero ver como toda mi vida entera se pierde pensando en que no tuve el valor para perseguir mi sueño.
Porque ahora, menos que nunca me importa la gente o el resto del mundo.
Porque se que eres tu, que siempre has sido tu. Que nunca dejaras de serlo.

Y quisiera que todo esto fuese como en esas peliculas en las que el chico escala al balcon, en mitad de una boda y a todo el mundo le parece maravilloso y acaba con la chica que lo espera arriba. Y acaban los dos en el suelo llenandose de besos que a nadie le parecen mal.

Como esas peliculas en las que el hombre va a buscar al amor de su vida en un caballo blanco o en una limusina, y sube a buscarla por una escalera y todo tiene un final de cuento.

O como cuando dos completas desconocidas se conocen en una ciudad tambien desconocida y se enamoran en una noche de hotel.
¿Por que no puede ser asi?

Que alguien me lo explique.

martes, 12 de julio de 2011

Dirty Little Secret; Kelly Clarckson

I been thinkin'
How you're wastin'
All that lovin' on someone else
I can't take it

I will make you
Forget all about the one I'll be replacin'
So just say it

I know you've been thinkin' 'bout it
I see you lookin' around
I will give you
What you're missin'
What you see in me when you think no one's watchin'

Don't wait too long
I'm not that strong
I can't hold on
Much longer

[CHORUS:]
Oh (don't wait too long)
I see it now
I know your dirty little secret
Oh (don't wait too long)
I got you now
I found your dirty little secret

You don't touch
You don't talk
You don't look me in the face
Your dirty little secret

Oh yeah, yeah

I don't care
What they say
I'll deal with anythin
If it gets you next to me

I don't want
Just a taste
I want you anytime I feel a little craving

I'm not that strong
I can't hold on

[CHORUS:]
Oh (don't wait too long)
I see it now
I know your dirty little secret
Oh (don't wait too long)
I got you now
I found your dirty little secret

You never touch
You never talk
You never look me in the face
Your dirty little secret

What are you hiding in your covers
Like to wait, little lover
What will you do when they discover your eyes on another?
Why you runnin' round in circles
Tryin' so hard to discourage
Tellin' secrets that'll surface
One way or another

[CHORUS:]
Oh, I see it now
I know your dirty little secret
Oh, Oh, I got you now
I found your dirty little secret

You never touch
You never talk
You never look me in the face

You never touch
You never talk to me
You never look me in the face

Your dirty little secret
Na, na, na, na, na, na, na
Dirty, dirty secret
Na, na, na, na
Dirty
Na, na, na, na, na, na, na
Dirty

Hay veces en las que me arrepiento...

Siempre digo que nunca hay que arrepentirse de nada de lo que hagas, pero yo misma casi nunca me aplico esa regla. Y es algo que me gustaria cambiar.
Porque ultimamente cuando te miro solo soy capaz de pensar que estare haciendo mal.
Porque te miro y solamente acude un pensamiento a mi mente. Y no puedo seguirlo.
Porque me recorre un escalofrio cuando nos miramos y no te puedo alcanzar.
Porque ultimamente estamos en dos corrientes paralelas, que no se cruzan nunca.
¿Y crees que no me duele? ¿Crees que puedo ser asi?
¿Crees que es facil?
Pues no, la verdad es que no mucho.
Porque me gustaria que lo fuera, porque querria hacerlo tan facil como es para ti, y ya es tarde.
Tengo una pregunta, quiero hacerla y siempre me recorre el mismo miedo.
Tengo un deseo, pero siempre que pienso en cumplirlo se me paraliza todo el cuerpo.
Tengo razones, pero cuando te tengo delante todas parecen endebles y fragiles.
Casi tan fragiles como me haces sentir a veces.
¿Y que le hago?
Pues... Nada.

lunes, 11 de julio de 2011

Fangtasia

La chica andaba sin rumbo, perdida en sus pensamientos y sin prestar la menor atencion al destino al que la llevaban sus pasos.
Sin darse cuenta acabo frente a un local del que salia una musica que la atrajo como si de un iman se tratase.

Cuando entro a aquel bar de ambiente, no lo hizo porque se sintiese especialmente lesbiana. De hecho no lo hizo por ningun motivo en concreto. Quiza se sintiese sola, porque lo que si tenia claro es que no tenia ganas de ligar con nadie.

Abrio la puerta y noto que un par de mujeres se giraban a mirarla. Pero eso no la hizo sentir incomoda. Se quito las gafas de sol y lanzo una mirada desafiante en torno suyo. Se apoyo en la barra y con tono firme pidio una cerveza, con la que esperaba ahogar el nudo que llevaba desde hace dias en el estomago.

Se vio a si misma mirar a las mujeres que bailaban en la pista, mover sus cuerpos de manera casi obscena, mientras las miradas lascivas parecian estar a la orden del dia. Se respiraba sensualidad, pero la joven no estaba para detenerse a pensar en si eso le gustaba en aquel momento.

Le pego un par de tragos largos a su bebida y de repente sintio una mirada que la atravesaba desde el otro lado de la estancia.
Una femina se acerco con paso decidido. Atraveso el local como si solamente existiera ella. Incluso las demas mujeres se apartaban a su paso, como si no quisieran interponerse en su camino.

La chica admiro el suave contoneo de caderas de esa mujer.
Se planto delante de ella y le sonrio, con descaro. Aunque la diferencia de edad era mas que evidente, bajo esa capa de residuos evocantes de una vida llena de excesos, se adivinaba un rostro francamente hermoso.
Pero de igual modo, seguia sin verse interesada en esa reina de la selva que tenia delante.

-Hola, pequeña, ¿como te llamas y que haces aqui tan sola? No tienes pinta de cliente habitual.- Su risa se oia como una sucesion de notas musicales que en un principio la chica no supo cuadrar con el tono aspero que esperaba oir.

-¿Y a quien le importa eso? Mi nombre no te contara mi historia, y yo no estoy segura de querer hacerlo.- Lapido la chica.

-Vaya, parece que sabes defenderte. Eso no esta mal, para alguien de tu edad. Acabas de decir que tu nombre no me contara tu historia, pero me ayudara a entablar una conversacion contigo sin considerarte una desconocida. Y eso ya es algo.- Por un instante esa sonrisa descarada se suavizo en un gesto de dulzura que desconcerto a la muchacha. Pero cuando se fijo mejor, la arrogancia volvia a hacer acto de presencia en los rasgos de su interlocutora.

La chica solto una risa amarga.

-A veces es mejor no conocer a las personas. Si hoy salgo de aqui sin saber tu nombre, a que te dedicas, o cual es tu mayor sueño por cumplir en un futuro, hay muchas menos posibilidades de que nos veamos de nuevo, y a la larga, alguna de las dos pueda hacerle daño a la otra.- Afirmo la muchacha con la vista fija en su botella.

-¿Y que te hace pensar que una chica como tu podria hacerle daño a alguien como yo? He vivido bastante mas que tu, creo que al contrario de lo que piensas, podria enseñarte muchas cosas.- Su tono habia pasado de la incredulidad a la prepotencia, pero eso no molesto a la adolescente, mas bien lo encontro divertido.

-Hagamos un trato, yo te digo mi nombre y tu me das una razon de por que estas aqui hablando conmigo. ¿Te parece bien?.- Ambas se sostuvieron la mirada con una mezcla de diversion y desafio.

-Pues claro.

-Mi nombre es Rebecca. No hay abreviatura ni mote. Los hubo hace un tiempo. Pero las personas que los usaban y a los que yo llamaba amigos, desaparecieron al igual que las palabras. Podriamos decir que se los llevo el viento.- Cuando guardo silencio, noto que el nudo se acentuaba, y se apresuro a remojarlo de nuevo.

-Veo que te hace falta otra.- Observo la mujer, alzando una ceja.- Ponga dos de Ginebra por aqui.

Rebecca la miro con sorpresa.

-Apenas me acabo de presentar y ya tratas de emborracharme, no pierdes el tiempo.- Susurro.

Una risotada acompaño el final de su frase.

-Yo no trato de emborracharte. Si no quieres aceptar mi invitacion no estas obligada a hacerlo.- Se burlo aquella extraña, que comenzaba a resultarle exotica a la joven.

-Aun no me has dicho por que estas aqui hablando conmigo. Seguro que esas chicas de la pista de baile te echan de menos. Parece que les han soldado del cuello para que solo puedan mirarte a ti. ¿Las has hipnotizado?.- Ironizo Rebecca.

-Quien sabe. Puede ser que te miren a ti. No me extrañaria. Llamas la atencion. Por tu forma de entrar aqui cualquier persona diria que eres la tipica chica que va buscando emociones fuertes. Vistes de manera agresiva y te comportas con mas agresividad aun. Si, probablemente la mayoria de la clientela ha pensado que venias aqui como un cazador en busca de un trofeo del que presumir. Y sin embargo te sientas y te quedas mirando tu botella absorta en tus pensamientos. Casi como si tuvieras un principio de autismo. Sin prestarle ninguna atencion a todas estas guarras a las que solo les faltaba tirarte su ropa interior con el numero de telefono escrito a permanente. Eso me lleva a pensar que toda tu fiereza, asi como esa austeridad en tu mirada son dos pilares esenciales de una mascara con la que pretendes esconderte del mundo. O lo que es lo mismo: Una fachada. No eres mas que una fortaleza que trata de sostenerse para protegerte del mundo. Por eso me has llamado la atencion, y estoy aqui hablando contigo.

Despues de toda esa parrafada, Rebecca se habia quedado casi sin respiracion. Parecia mentira que una mujer como aquella la hubiese calado casi al minuto de conocerla. Se sentia desnuda, y vulnerable. Trato de reponerse. Miro a aquel proyecto de detective a la cara. Desde que la habia visto, sus formas, suaves pero precisas, sus curvas, exhuberantes pero no exageradas y ese andar tan elastico y seguro le habian recordado a un felino. Parecia una tigresa en mitad de un monton de gatas en celo. Por eso llamaba la atencion.

Lo que mas le impactaba, es que esa tigresa, con andares de reina y con todo el bar a sus pies, se hubiese parado a desentrañar la mente de una adolescente como ella. Eso le gusto. Aunque no dio señales de ello.

-Parece que Sherlock Holmes se equivoco al escoger ayudante. Me quito el sombrero, señorita...

-Caitlin. Me llaman Caitlin. Puedes llamarme Cat.

-Muy acertado.- Murmuro para si Rebecca.

Despues de esto, Caitlin sometio a Rebecca a un pequeño examen que la chica aguanto sin inmutarse, ni siquiera bajo la mirada. Cat parecio satisfecha, porque sonrio.

-Y dime, Rebecca... ¿Tenias algun plan esta noche aparte de intentar morir ahogada en el fondo de una botella de cerveza?.- Pregunto la mujer, sin pretender una insinuacion, pero derramando sensualidad por cada poro de su piel.

Una media sonrisa adorno el rostro de la aludida.

-Mis planes han cambiado. Ahora se trata de hacerlo ahogada en el fondo de un vaso de Ginebra.- Ambas rieron.- Perdona.- Se excuso-. Supongo que no tengo ningun plan mejor que estar aqui.

Caitlin parecio pensarlo un segundo.

-Quiza yo pueda hacerte cambiar de opinion, Beck.

jueves, 7 de julio de 2011


CHOCOLATE CON FRESA

Cuando te fuiste el otro día, sentí que algo me empezaba a doler en lo más profundo. En un principio pensé que era esa parte de mí que se va contigo cada vez que nos despedimos.

Luego me di cuenta de que era esta pequeña entrada que comenzaba a tomar forma poco a poco.

He visto que puedo establecer una analogía bastante acertada de lo que representas para mí.

Eres como un trozo de chocolate relleno de fresa.

El chocolate es adictivo. Hay días que pasas con la horrible sensación de que falta algo en tu vida, y al final de la jornada caes en la cuenta de que solo deseas darle un mordisco a un trozo de chocolate. 

Además, hay veces en las que incluso el chocolate te sabe amargo. Según la situación.

Pero por norma general, el chocolate simboliza la dulzura, y el deseo.
El calor que te embarga cuando lo sientes, y la felicidad irracional que te recorre.

Puedes comer chocolate todos los días y sin embargo cada vez te resultará tan especial como la primera.

Hay un tipo de chocolate que es sin duda el que más me recuerda a ti.
Es esa variedad que se deshace en la lengua, suave y apetecible, que hace que tengas que cerrar los ojos cuando lo rozas, cuando sientes la enorme dulzura y crees que nunca podrías llegar a tener suficiente.

Y más aún, cuando te adentras en el corazón de ese trozo de chocolate, y tus ojos se abren debido a la sorpresa, porque piensas que algo tan puro de por sí, no debe mezclarse con nada más. Pero aún así ves que esa sorpresa no te es desagradable, porque hace que el resto no resulte aburrido y monótono.

Cuando realmente aciertas a ver que ambas esencias, la inesperada fresa y el chocolate se unen en una perfecta armonía, para crear un verdadero regalo para los sentidos.

Me gusta observar que en ningún momento tu dulzura, así como las ganas de tenerte cada día, se ven empañadas por las sorpresas que guardas dentro, que son fascinantes y hacen de ti un conjunto realmente increíble.

Por eso, para mí, eres como un enorme trozo de... CHOCOLATE CON FRESA.