Siempre digo que nunca hay que arrepentirse de nada de lo que hagas, pero yo misma casi nunca me aplico esa regla. Y es algo que me gustaria cambiar.
Porque ultimamente cuando te miro solo soy capaz de pensar que estare haciendo mal.
Porque te miro y solamente acude un pensamiento a mi mente. Y no puedo seguirlo.
Porque me recorre un escalofrio cuando nos miramos y no te puedo alcanzar.
Porque ultimamente estamos en dos corrientes paralelas, que no se cruzan nunca.
¿Y crees que no me duele? ¿Crees que puedo ser asi?
¿Crees que es facil?
Pues no, la verdad es que no mucho.
Porque me gustaria que lo fuera, porque querria hacerlo tan facil como es para ti, y ya es tarde.
Tengo una pregunta, quiero hacerla y siempre me recorre el mismo miedo.
Tengo un deseo, pero siempre que pienso en cumplirlo se me paraliza todo el cuerpo.
Tengo razones, pero cuando te tengo delante todas parecen endebles y fragiles.
Casi tan fragiles como me haces sentir a veces.
¿Y que le hago?
Pues... Nada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario