No sé sobre qué escribir.
Hoy es un día extraño. No tengo ganas de salir mañana a la calle. Y a la vez no me puedo quedar enclaustrada entre cuatro paredes.
Todo vuelve poco a poco a su cauce. Para bien o para mal. Y yo ya no sé que pensar.
El exceso me abruma, todo da vueltas en una espiral que yo creía cerrada.
Hoy tengo un mal día.
Me he dado cuenta de que echo de menos cosas que antaño no valoraba.
Me he dado cuenta de que sí que le tengo miedo a la soledad.
Y de que he vuelto a sentir una emoción que siempre me ha resultado desagradable.
Me la juego al sentir esto de nuevo.
Y he aprendido que no puedo huir como hacía antes.
Ahora sé que esa no es la solución. Que lo que hacía hasta ahora solo denotaba una flagrante inmadurez por mi parte.
¿Y eso es culpa mía? Pues supongo que sí.
Bueno, podría describir con detalle todo lo malo que siento y qué me hace sentir así.
Sería una pérdida de tiempo, y por tanto algo innecesario.
Así que, sin más dilación, me despido aquí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario