viernes, 1 de abril de 2011

Como la vida misma

Jack se giro y la miro muy seriamente, a los ojos.


-No puedo seguir aguantandolo. No puedo ver como haces planes de futuro sin contarme en ellos. No soporto oirte hablar de chicos que te tendran entre sus brazos y saber que no sere yo.

La chica se quedo callada. Su gesto era de sorpresa.

-Pensaba... Que eramos amigos, solamente. Que no te importaba.- Musito.

Jack sonrio con condescendencia.

-Claro que me importa. Todo lo que tiene que ver contigo lo hace. Y somos amigos, pero... No puedo posponerlo mas. Quiero que salgas conmigo.

-¿Como? No puedo. Somos amigos, buenos amigos. Lo nuestro no puede funcionar. Ademas, ¿que dirian todos?

El muchacho se acerco y la miro. Siempre que estaban asi el sentia el impulso de dejarse llevar y besarla. Pero solia contenerse, no sin esfuerzo.

-No tienen por que enterarse. Lo llevaremos en secreto. Nunca sabras si puede funcionar si no lo intentas. Quizas salga bien. Y si no, aqui me tendras. Nunca te dejare sola.

Ella suspiro, azorada. No queria admitir que a veces veia su relacion como algo bastante fuera del contexto de la amistad. Su amigo tenia cosas que a veces eran de todo menos amistosas.

-¿Por que no te rindes nunca?

El sonrio con ternura.

-Porque eres la chica mas increible que he conocido. Cuando lloras, cuando ries, cuando te enfadas... Y
porque es mas lo que me arriesgo a perder si desisto. Lo siento, soy asi. No puedo dejar de querer a alguien como tu.







No hay comentarios:

Publicar un comentario